Suicidio que acto tan interesante, siendo así una salida fácil, remedio único para calmar el gran dolor que siento...
Dentro de mi el se siente muy bien que no quiere salir, y por mas que trato de calmarlo más se incrementa y me dice: ¿Acaso no te sientes a gusto de sentirte vivo?. Disfrútalo mientras yo en ti dure.
No quiero que dures más por lo que al suicidio recurriré para que nunca más vuelva a sentirte, porque quiero que te alejes de mi... ¿¡Acaso no te das cuenta de qué me estas matando!?
Thanatos, tu que eres el Dios de la muerte no violenta, un gran favor te pido; que desaparezcas este inmenso dolor que ya no aguanto más.
Ante mi Thanatos se apareció -¿Qué te produce dolor?- Me preguntó
El amor - así mi respuesta le di
"Tu has de calmar tu propio dolor, el suicidio te aconsejo yo" -Dijo el dios
Es un acto violento, ya no quiero sufrir mas por lo que una muerte no violenta te estoy dispuesto a pagar.
¿Una sola pregunta te puedo hacer?..., ¿Por qué el amor mata si violento no es?. Con sabias palabras el Dios me contesto -Porque así es la naturaleza el amor.
Entonces el suicidio acepto yo, porque ya no quiero sufrir mas.
Temerle al amor es como temerle a la vida, y , aquellos que le temen a la vida ya están semi-muertos.
Pues muerto en vida ya estoy porque aquella persona muy amada para mi se fue, me mató con compasión y la violencia no se presento...
¿ Consiente porqué estoy? - Me preguntó yo....
Otro amor te espera así como otra muerte no violenta
Autor: Martín Eduardo Perez Romero

No hay comentarios:
Publicar un comentario